Evaluación por resonancia magnética de la profundidad de la punción en las vértebras lumbares.



Un estudio coreano plantea la cuestión de la profundidad segura de las vértebras lumbares para la técnica de acupotomía [ 1 ]. La acupotomía, desarrollada por el Prof. Zhu Hanzhang [ 2 ], utiliza una aguja con un extremo plano, afilado y roma (Fig. 1), con la posibilidad de lesiones traumáticas no deseadas [ 3 ].


Se está llevando a cabo un estudio retrospectivo en el Hospital de Medicina Coreana de Chung Yeong en pacientes que se sometieron a una resonancia magnética lumbar entre 2013 y 2017. Se incluyeron 158 pacientes en el estudio porque su índice de masa corporal (IMC) constaba en la historia clínica con sexo y edad.


A nivel lumbar, la acupotomía especialmente dirigida a las apófisis transversas (AT) y las facetas articulares (FA), se estudiará mediante resonancia magnética la distancia vertical entre la piel y estos dos elementos (fig. 1).


Para determinar esta distancia se utiliza el plano sagital y no el plano transversal. De hecho, en la RM las imágenes transversales de las vértebras son paralelas a la dirección del disco intervertebral, que no está a 90 ° del plano cutáneo, provocando distorsión.


Figura 1 .. Aguja de acupotomía (longitud de la aguja 80 mm, ancho de la hoja plana 1 mm); B . Objetivos del tratamiento con acupotomía lumbar: la apófisis transversa y la faceta articular de la vértebra lumbar [ 1 ].


Resultados


- Los procesos transversales (AT) son más profundos que las articulaciones facetarias (FA) (fig. 2 y fig. 3).


- Las profundidades de TA y FA varían según el nivel lumbar, de L1 a L5 (fig. 2 a 5).


- Las profundidades no se ven afectadas por la edad, el sexo o el lado, solo por el IMC. La profundidad disminuye con el IMC en todos los niveles (Figs. 4 y 5).




Figura 2. Profundidad: distancia vertical piel-apófisis transversal (AT) en L3, L4 y L5 [1].



Figura 3. Profundidad: distancia vertical de la articulación piel-faceta articular (FA) en los niveles L3-L4 y L4-L5 [ 1 ].



Figura 4. A . Apófisis transversas. Profundidades en función del nivel lumbar (de L1 a L5) y del IMC (BMI) [ 1 ].



Figura 5. B. Articulaciones facetarias. Profundidades en función del nivel lumbar (de L1-L2 a L5-S1) y del IMC (BMI) [ 1 ].


Comentarios


El objeto del estudio es la seguridad de la acupotomía en la región lumbar. Pero como señalan los autores, los resultados son, por supuesto, aplicables a otras técnicas invasivas, incluida la acupuntura.


Los Puntos Fuertes del estudio son:

• el número de pacientes incluidos en comparación con publicaciones anteriores;

• el uso de resonancia magnética que tiene una resolución más alta que la tomografía computarizada o la ecografía;

• relacionar las profundidades con el índice de masa corporal.


Las limitaciones son:

• la posición del paciente en decúbito prono para la intervención terapéutica y la posición dorsal para la RM, que por la presión sobre los tejidos blandos puede llevar a una subestimación de la profundidad;


• el bajo número de pacientes obesos (IMC> 30) que no permitía tenerlos en cuenta.


A nivel práctico, el estudio confirma y aclara los datos que habíamos reportado anteriormente sobre la punción profunda a nivel de los puntos huatuojiaji con una profundidad segura en los niveles L4-L5 y L5-S1 de 50 a 65 mm [ 4 - 5 ].

Esta profundidad debe reducirse en los niveles lumbares superiores y en casos de delgadez.

Debido al interés de las punciones profundas en comparación con las punciones convencionales, un buen conocimiento y representación mental de la anatomía regional es importante para aumentar la eficacia terapéutica y reducir los efectos indeseables, en particular los neurológicos.


Olivier Goret et Johan Nguyen

https://gera.fr/irm-et-profondeur-de-puncture/